Domingo, 04 de junio de 2017
Hace unos días, decidimos que había llegado el momento de ponernos en forma y mejorar al máximo nuestra salud para abordar el desafío que empezará el día 12 de julio. Para ello, empezamos una rutina básica de entrenamiento y modificamos considerablemente nuestra dieta diaria.
Tanto Sophie como yo hemos sido buenos amantes del deporte, pero en los últimos meses, debido a horarios académicos, falta de organización y otros quehaceres, nuestra actividad deportiva se ha visto menguada considerablemente. No obstante, somos conscientes de que el voluntariado que vamos a realizar va a requerir estar en un nivel físico y mental óptimo.
Nuestro objetivo consiste en hacer dos tandas de ejercicios al día: una de buena mañana y otra de tarde. Por la mañana, corremos unos 20 minutos y hacemos sentadillas, flexiones, dominadas, abdominales, etc. Por la tarde repetimos el proceso, todo esto a la orilla del mar, que siempre ayuda. Tal vez no sea la forma más efectiva de prepararnos físicamente, pero, con los pocos días que llevamos realizándola, nos sentimos más fuertes y mejor anímicamente, todo lo demás consiste en ir variándola en función de nuestros progresos y necesidades.
Por otra parte, la comida comienza a ser muy variada. Hemos incluido mucha verdura en nuestra dieta para cargar nuestros cuerpos de vitaminas, minerales y nutrientes, combinándola con algo de carne y pasta. Más que incluir la verdura en nuestra dieta, la he incluido yo en la mía (Sophie, a mí no me engañes). También hemos eliminado gran parte de las grasas que consumíamos, que siempre es la parte más complicada.
Iremos sumando kilómetros de carrera y pasitos que nos acerquen a la India.
Hace unos días, decidimos que había llegado el momento de ponernos en forma y mejorar al máximo nuestra salud para abordar el desafío que empezará el día 12 de julio. Para ello, empezamos una rutina básica de entrenamiento y modificamos considerablemente nuestra dieta diaria.
Tanto Sophie como yo hemos sido buenos amantes del deporte, pero en los últimos meses, debido a horarios académicos, falta de organización y otros quehaceres, nuestra actividad deportiva se ha visto menguada considerablemente. No obstante, somos conscientes de que el voluntariado que vamos a realizar va a requerir estar en un nivel físico y mental óptimo.
Nuestro objetivo consiste en hacer dos tandas de ejercicios al día: una de buena mañana y otra de tarde. Por la mañana, corremos unos 20 minutos y hacemos sentadillas, flexiones, dominadas, abdominales, etc. Por la tarde repetimos el proceso, todo esto a la orilla del mar, que siempre ayuda. Tal vez no sea la forma más efectiva de prepararnos físicamente, pero, con los pocos días que llevamos realizándola, nos sentimos más fuertes y mejor anímicamente, todo lo demás consiste en ir variándola en función de nuestros progresos y necesidades.
Por otra parte, la comida comienza a ser muy variada. Hemos incluido mucha verdura en nuestra dieta para cargar nuestros cuerpos de vitaminas, minerales y nutrientes, combinándola con algo de carne y pasta. Más que incluir la verdura en nuestra dieta, la he incluido yo en la mía (Sophie, a mí no me engañes). También hemos eliminado gran parte de las grasas que consumíamos, que siempre es la parte más complicada.
Iremos sumando kilómetros de carrera y pasitos que nos acerquen a la India.
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