Hace mucho tiempo que no escribía nada. Hace ya mucho tiempo que vinimos de la India. Pero recuerdo mucho y con mucho aprecio el viaje, las experiencias y, sobretodo, el trato. Con el paso del tiempo, se pierden matices de la que ha sido, para mí, la odisea más grande que nunca he vivido. En esas tierras de oriente, he compartido sensaciones, emociones y sentimientos que nunca antes he vivido. Por eso, quiero dejar constancia de ello en el diario de a bordo...
Este objetivo de contar el viaje con la finalidad de no perder la esencia del mismo, me lo he propuesto a un corto / medio plazo. Por ello, intentaré escribir con algo de rigor y regularidad. Escribiré con la perspectiva que ahora tengo, pero intentaré plasmar las sensaciones que viví entonces. No obstante, no puedo prometer nada.
También me he propuesto contar objetivamente mi subjetividad de la travesía. Sólo pretendo que, dentro de un tiempo, recuerde este viaje y al leer estos párrafos puedan hacerme sentir lo mismo que sentí en aquel lugar.
Perfectamente, podría haber escrito esto mismo en unas hojas en blanco y guardarlo para mí, pero en su momento, decidí colaborar en este bello proyecto y, creo que la misma esencia del viaje, quedará reflejada mejor en este blog.
Disculpadme los que leáis el blog por mi falta de estilo y, quizás, de coherencia. Yo no sé escribir bonito.
También quiero dar especialmente las gracias a mi compañera de viaje, Sophie. Hace unos días encontré por casualidad una nota suya de hace ya algún tiempo. En ella, encontré la motivación para llevar a cabo el proyecto. Hace ya tiempo que volvimos aquí y, aunque nuestra situación ha cambiado, puedo adelantar que la huella la dejó Sophie en mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario